
Historia de la medicina en Cuba
History of Medicine
in Cuba
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ANTONIO DE
Gordon
(1848-1917)
POR EL DR.
RODOLFO TRO
Con la muerte del Dr. Antonio
María de Gordon y de Acosta perdió Cuba el último de sus
enciclopedistas. Como Noda, Zambrana y Bachiller, para no
citar más que algunos ejemplos sobresalientes, Gordon quiso
atesorar todos los conocimientos de su época.
Sus
extraordinarias facultades intelectuales, su fantástica
memoria, le permitieron hacer incursiones en muy diversos
campos del saber humano y en muchos de ellos sobresalió por
sus conocimientos y por su erudición.
Lector omnívoro, incansable,
podía hablar agradablemente y a veces trascendentalmente, sobre
cuanto desfilaba por la ciencia de sus días, desde el
protoplasma hasta la evolución, desde el derecho romano hasta la
electricidad; pero le faltaban concentración y esa exactitud
científica que solo viene con una preparación prolongada y que
aplicada al estudio de una sola materia es capaz de los más
óptimos frutos.
Este
hombre modesto, recogido, poseedor de talento, fortuna y
fama no tuvo más que una vanidad, la de sus numerosos
títulos universitarios y solo una ambición, la de pasar a
sus alumnos sus vastos conocimientos.
Toda su vida se
centró en su cátedra de la Universidad de la Habana y cuando
esta le fue arrebatada por la orden de un cubano que ocupaba
la Secretaría de Instrucción Pública, la vida del Dr. Gordon
no tuvo más objetivo; herido en lo más íntimo de su ser, se
refugió dentro de las cuatro paredes de su hogar y desde
entonces un sello de tristeza veló todas sus palabras. Fue
su muerte moral que no se acompañó de la física hasta quince
años más tarde.
De padres acomodados nació en la
Habana el 18 de septiembre de 1848, Antonio María de Gordon
y de Acosta. Apenas tenía quince años, cuando ingresó en el
colegio "El Salvador" y en aquel templo del saber, donde se
veneraba la memoria de su augusto fundador, obtuvo aquella
rectitud de carácter y aquel amor a la justicia que fueron
sus cualidades morales sobresalientes.
En el Colegio
"El Salvador" fue un brillante alumno que obtuvo en los años
de 1863 y 1864 premios en las asignaturas de Matemáticas,
Física, Química, Griego, Botánica y Trigonometría. Fue
además durante cuatro años profesor en el citado colegio y
exhibía con orgullo un certificado del sucesor de Don Pepe,(*)
donde se hacía constar que desempeñó "por espacio de cuatro
años diversas clases de las ramas de química, física e
historia natural con notable buen éxito, así por sus
conocimientos como por su buen método"(2).5).
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Llegada la ocasión se matricula en la Universidad de la
Habana, en la Facultad de Medicina obteniendo en el curso de
1865 al 66 el premio de Anatomía Descriptiva, en el de 1866
al 67, los de Anatomía y Fisiología y en el de 1867 al 1868
el de Higiene Privada. La Guerra que encendía la patria, lo
obliga a interrumpir
sus
estudios, pasando a la República de Colombia donde en el
Colegio del Estado de la ciudad de Cartagena es nombrado en
8 de julio de 1869 para dar clases de Química. Obtiene allí,
en 27 de junio de 1869, el título de Doctor en Medicina y
Cirugía.De vuelta a Cuba, se matricula de nuevo en
la Universidad, obtiene el título de Bachiller en Medicina
en 5 de octubre de 1870 y en el fatídico curso de 1870 al
1871(**), estudia con sostenido entusiasmo, alcanzando los
premios de Higiene Pública, Medicina Legal y Clínica
Quirúrgica. Se gradúa de Licenciado en Medicina y Cirugía en
6 de octubre de 1871, casi dos meses antes de los luctuosos
sucesos del 27 de noviembre, en que perecieran fusilados los
ocho estudiantes de medicina.
En el Claustro Universitario ingresa muy tempranamente.
Antes de su graduación como Bachiller en Medicina había
regalado a la Universidad un laboratorio de Química. En 2 de
octubre de 1870 se le "acordaron las gracias por el Excmo.
señor Gobernador Superior Político por el donativo hecho a
la Universidad de un laboratorio de Química para uso de la
facultad de medicina y cirugía y aprobando aquel al mismo
tiempo el nombramiento a su favor para servir gratuitamente
la plaza de Conservador Director Micrógrafo del propio
laboratorio" (81), para la que había
sido designado en 28 de septiembre de 1870. Conservó esta
plaza hasta el 9 de junio de 1875 en que fue nombrado
Catedrático Supernumerario Interino de la propia facultad de
Medicina. |
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Universidad de Cartagena, Colombia |
Como Supernumerario sirvió en las cátedras de Partos,
Disección Anatómica, ler. y 2do. año de Anatomía,
Terapéutica y Medicina Legal y formó parte de la Comisión
que examinó el aire del Cementerio de Colón(93).
En 5 de febrero de 1877 fue nominado Catedrático
Numerario Interino de Fisiología, Higiene Pública y Privada.
Desempeñó además las cátedras de Historia de la Medicina en
10 de octubre de 1878; la de Obstetricia en 1875-76, la de
Terapéutica en 1877 y 1880, y en 1899 la de Química
Biológica.
En 1876, el Dr. Gordon presentó una instancia
solicitando revalidar en la Universidad el grado de Dr. en
Medicina y Cirugía que había obtenido en el Colegio de Nueva
Granada, pero le fue negado (85),
por lo que realizó los estudios pertinentes y obtuvo el
grado de Doctor en Medicina y Cirugía de la Universidad de
la Habana en 2 de febrero de 1876, leyendo en el acto de la
investidura una tesis "sobre el siguiente tema". En el
estado actual de la Ciencia no puede preferirse la vacuna de
ternera a la de brazo a brazo"(15) en
la que de acuerdo con algunas teorías reinantes combatía
equivocadamente la vacuna animal.
No le bastó al Dr. Gordon el título de la Facultad de
Medicina y se lanzó a la conquista de los demás que expedía
la Universidad de la Habana, en 1879 obtiene el título de
Licenciado en Farmacia y en 15 de junio de 1880 el de doctor
en la misma ciencia, sosteniendo una tesis que versó sobre
"El método general adoptado hoy en la investigación de los
alcaloides en los envenenamientos; ¿llena las exigencias de
la ciencia?" (25). En dicha tesis se
adscribe al método de Stass variado por Yánez, Schroeder y
Otto, aún que advirtiendo que este, a pesar de ser el mejor,
aún deja mucho de desear.
Continuando sus estudios se gradúa de Licenciado en la
Facultad de Ciencias en 1880 y Doctor en Ciencias (sección
de las físicas) en 20 de septiembre de 1880, leyendo una
tesis sobre "Los procederes que deben seguirse en la
análisis cuantitativa de las aguas minerales naturales,
tanto en el manantial como en el laboratorio"(26).
Se refiere en su tesis a la necesidad de consagrarse al
análisis de las aguas minerales cubanas, las cuales en su
mayoría eran completamente desconocidas, haciéndose con ello
un gran servicio al país. Continuando sus estudios se graduó
en las Facultades de Derecho y Filosofía siendo doctor de
todas las facultades de que se componía la Universidad.
Este afán de cursar todas las carreras que se estudiaban
en la Universidad de la Habana, dio lugar a frases más o
menos epigramáticas, ya que al usar el Dr. Gordon en las
ocasiones solemnes su birrete adornado con los flecos
amarillo dorados de la Medicina, violados de Farmacia, rojos
de Derecho, celestes de la Facultad de Filosofía y Letras y
azules de la de Ciencias dio pie a que el gran naturalista
cubano Felipe Poey, a quien había escogido el Dr. Gordon
como padrino para su investidura de Doctor en Ciencias y
cuya cáustica manera de hablar no perdonaba a nadie, al
pronunciar su discurso en aquel acto; después de felicitarse
porque alumno tan aprovechado y en quien concurrían méritos
indiscutibles lo hubiera elegido para padrino, dijo: "como
veis, mi ahijado es doctor en todas las facultades y los
colores de su birrete así lo delatan, y sin embargo no tiene
más que una sola cabeza". Contrastaba fuertemente el hecho
aquel con que Felipe Poey, enciclopedista, notable y
conocido mundialmente como naturalista, no era doctor de
ninguna facultad y solo desde su juventud, licenciado en
Derecho.
Pero esta vanidad pueril del Dr. Antonio Gordon era
inofensiva, como lo era el que delante de la portada de sus
numerosas obras, pusiese una página entera dedicada a sus
múltiples títulos y honores que pasaban de ciento sin
embargo, más que el título de Presidente de la Academia de
Ciencias, más que el de Dr. en las siete facultades y de
profesor de Fisiología de la Universidad, apreciaba su
título de Presidente de los Dispensarios de niños pobres,
establecimientos a los que dedicó considerable esfuerzo y
dinero y que eran su mayor orgullo, delatando las
excelencias de su corazón y las dotes de caridad cristiana y
de amor al prójimo de que estaba adornado.
A la Universidad de la Habana, de quien era siete veces
hijo, dio lo mejor de su vida y de su esfuerzo. Trabajó
constantemente para ella por más de veinticinco años
sirviéndola como Secretario de la Facultad de Medicina,
profesor de diversas asignaturas en la facultad y dando el
alto ejemplo de donar a la Facultad de Medicina tres
laboratorios.
Enamorado de la ciencia que explicaba, lleno siempre de
entusiasmo científico, en 1870 le regaló un laboratorio de
química a la cátedra de Anatomía General y que como premio y
estímulo, el Gobierno mandó se llamase "Laboratorio Gordon".
En 1879 regaló el de Fisiología, el cual enriqueció durante
mucho con los más modernos aparatos que se fabricaban en la
época y por último en 22 de Junio de 1880, donó una extensa
colección de productos farmacéuticos, para establecer el
laboratorio de Terapéutica. No conforme con estas donaciones
contribuyó con su dirección técnica y con $4,000.00 pesos
oro de su propio peculio para la creación de la inolvidable
clínica de obstetricia en el Hospital de Paula donde tanto
brillaron Arteaga, Valencia, Núñez Rossie y Casuso.
Como profesor dejó un buen recuerdo entre sus alumnos,
aunque la cualidad que más admiración despertaba era su
prodigiosa memoria, pues como relata uno de sus alumnos, el
doctor Jorge Le-Roy "Sus explicaciones de la ciencia que
cultivaron Longet y Beclard, Kuss y Magendie, Virchow y
Kolliker, Claude Bernard y Francois Frank, estaban llenas de
citas que tomaba de los autores, fijando sus nombres,
títulos de las obras, fechas de las ediciones y hasta el
tomo y la página en que se encontraban, con tal precisión,
que dudando de su certeza otro de mis compañeros y yo, nos
dedicamos un día a tomar nota, nada más que de las
referencias que hacía. Aún recuerdo que se trataba de
explicarnos el hambre y la sed, y anotamos entre los dos,
aproximadamente un centenar de citas; terminada la clase,
entramos en la biblioteca de la Universidad y allí y luego
en la de nuestros respectivos padres, que también eran
médicos, evacuamos la consulta de todas aquellas referencias
sin haberle podido hallar un solo error, ni siquiera de las
páginas citadas"(5).
De su versatilidad y su memoria, de su peculiar manera de
ser, han quedado muchas anécdotas; quizás si una de las que
mejor lo pintan es la siguiente: "Un día de septiembre en el
Decanato de Derecho, los estudiantes entraban a pagar su
matrícula y el Catedrático de Fisiología, ya abogado, fijo
su atención en uno de ellos que pagaba su matrícula de
Derecho Romano. Oyó el nombre del joven y lo grabó en su
memoria. A los cinco o seis meses mudaron el local que
ocupaba la cátedra de Fisiología para darlo a la de Derecho
Romano, sin que se le avisara al Dr. Gordon. Sonaron las dos
campanadas de la hora y este se dirigió al aula, entra, se
sienta, pasa el pañuelo por sus bigotes y al empezar la
clase de Fisiología ve que no eran aquellos sus alumnos. Los
estudiantes de Derecho que esperaban al Profesor comprenden
la equivocación y esperan el desenlace, mientras tanto el
Dr. Gordon ve al alumno que había conocido en el Decanato,
lo llama por su nombre, el joven le responde, le pregunta la
lección del día anterior y al obtener la respuesta abre en
su biblioteca mental el texto de La Serna y el Catedrático
de Fisiología explica la lección de Derecho Romano que
seguía"(l).
Su dedicación a la enseñanza en la Universidad de la Habana,
los méritos que había adquirido con sus esfuerzos y sus
estudios, los derechos conquistados, el agradecimiento y
deferencia a que era acreedor por sus donativos a la
Universidad, se derrumbaron ante una Orden Militar dictada
por la Intervención Americana, a propuesta de Don Enrique
José Varona al poner en vigor el plan de estudios que llevó
su nombre. Se ha discutido mucho y se ha criticado también
la legitimidad de una disposición que dejaba fuera de la
Universidad a hombres como Gordon, Cubas, Bango, Berriel,
Vildosola, Carbonell, Rovira, etc., etc., que habían dado
muestras de gran suficiencia en sus puestos y de gran amor a
la Universidad.
Pero los impugnadores olvidan que los que volvían de la
manigua redentora, donde sus esfuerzos y su vida habían
ayudado al advenimiento de la patria libre, no podían medir
con vara benevolente a aquellos, que en edad para ello y
siendo cubanos de nacimiento, no habían acudido a la llamada
de la patria, si no en cambio habían estado al lado del
opresor. En el caso de Gordon, que podía este esperar; si en
su hoja de servicios (93) se expresaba
que había sido: "Regidor del Ayuntamiento de Guanabacoa,
Ayudante Médico del Batallón de Voluntarios de Guanabacoa en
el cual ha costeado los útiles de una sección sanitaria, que
en la actualidad presta servicios de campaña, en la cual no
solo ha socorrido a sus compañeros de armas sino también a
la 2da. guerrilla de Sancti Spíritus y al destacamento de
Santiago de los Arabos"(93).
Esta acción en favor de las armas españolas, no podía
acarrearle en la victoria de los cubanos, más que una
cesantía de su destino. No le culpamos de ello, pues como
muchos otros hombres eminentes de su época, de temperamento
pacífico y amantes de lo que creían constituía el orden y la
autoridad no tomaron partido en la contienda o lo tomaron a
favor de la Madre Patria. Gordon, que no tenía otro mundo y
otra patria que la Universidad y la Academia de Ciencias,
quizás como dijera José Martí "llega a creer, por admiración
candorosa e impaciencia excusable, que su país de raza
pelinegra, puesto por la desdicha en la boca abierta del
lobo, hallara la libertad, sin la guerra temible, en la boca
del lobo pelirrubio". Que no otra cosa podía creer este
hombre cuyas acciones siempre fueron justas y que tantas
muestras dio de decoro y de caridad.
En la Academia de Ciencias ingresó el doctor Gordon como
Académico de Número en 14 de julio de 1872, siendo de la
misma promoción que el inmortal Carlos Finlay. A poco de su
ingreso en el 10 de noviembre de 1872 leyó su discurso
inaugural intitulado "Ensayos sobre el análisis químico e
histológico de la sangre en la Beriberi"
(8)
en que se refería a los análisis de sangre que había hecho
en asiáticos enfermos del Hospital de San Felipe y Santiago,
discurso que fue contestado por el Dr. Luís M. Cowley.
De sus trabajos en la Academia de Ciencias, sobre todo sus
múltiples informes legales, damos cuenta en la bibliografía
que acompaña este trabajo. La mayoría de ellos son notables
por el derroche de conocimientos que hace el doctor Gordon y
por la rectitud moral de que siempre hizo gala en estos
informes al juzgado y a la audiencia.
En la Academia fue nominado Académico de Mérito en 25 de
abril de 1897 y fue su presidente en un momento difícil de
su historia, en la crisis del año de 1894, en el que como
tabla de salvación para la Academia fue electo en 28 de
noviembre de 1894 y reelegido para el mismo cargo de
presidente del 28 de abril de 1895 al 25 de abril de 1897.
Durante su permanencia en la Academia creó una serie de
premios dedicados a la asignatura que explicaba en la
Universidad y dejó un legado que permite convocar todos los
años para premiar un trabajo sobre fisiología experimental.
El Dr. Gordon fue uno de los fundadores de la Sociedad de
Estudios Clínicos de la Habana y perteneció a su sección de
medicina. No hubo corporación o sociedad de importancia a la
que no perteneciera, tanto en Cuba como en el extranjero;
fue miembro de la Asociación Médico-Farmacéutica de la Isla
de Cuba, de la Sociedad Antropológica, de la Sociedad
Económica de Amigos del País, del Círculo de Abogados de la
Habana, de la Real Academia de Medicina de Madrid, de la
Sociedad Francesa de Higiene, de la Sociedad Antropológica
de Paris, de la Sociedad Imperial de Naturalistas de
Moscú, de la Academia de Ciencias de New York, del Institute
Smithsoniano de Washington y de cientos más de sociedades y
corporaciones diseminadas por todo el mundo. Era además
Caballero Hospitalario, y poseía numerosas condecoraciones
como la Cruz de Jerusalén, la Cruz Blanca de Mérito Militar
Española y la Cruz de Beneficencia.
Pero el mayor honor y quizás la mayor satisfacción de este
singular personaje era el ser Presidente de los Dispensarios
de Niños Pobres, título que anteponía a todos los demás que
poseía. Había nacido la idea de estos dispensarios en la
Sociedad de Higiene a la que pertenecía Gordon. Fue su más
ilustre impulsor en unión del Dr. Manuel Delfín, quien
trabajó vigorosamente por la idea en su periódico "La
Higiene", pues como decía el propio Gordon, son necesarios
esos centros en que se acude a remediar "Las grandes
desgracias que afligen a la infancia, al niño pobre que no
tiene siquiera un modesto hospital donde curar sus
enfermedades, que carece de los alimentos precisos y que
fallece de hambre"(53)
El primer
dispensario se inauguró el 2 de septiembre de 1894. en
Matanzas debido al esfuerzo de los Bomberos de Matanzas y a
aquél ilustre médico que se llamó Domingo Madan.
El ejemplo fructificó y poco después en la Ciudad de Santa
Clara, se fundó el segundo dispensario el 1 de marzo de
1895, gracias a la generosa ayuda de la inolvidable Sra.
Marta Abreu de Estévez y a los esfuerzos de un médico
villareño de grata recordación el Dr. Rafael Tristá.
El tercer dispensario se abrió en la Habana en los días
dolorosos de la reconcentración, cuando el genio maléfico de
Weyler intentaba la destrucción de nuestra población
campesina; cuando eran más agudos sus resultados, lo
fundó el Dr. Gordon, en unión de un prelado que dejó buena
memoria, el Dr. Manuel Santander y Frutos, Obispo de la
Habana, y del Gobernador Civil Dr. Rafael Fernández de
Castro.
Convencidos por el Dr. Gordon de la necesidad de crear un
Dispensario para niños pobres en la Habana, el Prelado cedió
los bajos del Palacio Episcopal y en 29 de noviembre de 1896
se inauguró este dispensario, bajo la dirección del Dr.
Manuel Delfín y con el concurso de numerosos médicos
habaneros que así salvaron de las garras del nuevo Herodes
que gobernaba a Cuba a muchas infelices criaturas.
Prendió el ejemplo y se abrió un cuarto dispensario el 1 de
enero de 1897, que bajo el nombre de Ntra. Sra. del Pilar se
abrió en la morada del Dr. Francisco Penichet, gracias a la
ayuda de la Sociedad "El Pilar", y un quinto dispensario que
funcionó en el cuartel de Bomberos de la Habana, bajo el
cuidado de Cándido Hoyos y Manuel Antonio Aguilera.
De todos estos dispensarios fue Presidente Facultativo,
Antonio Gordon, en todos trabajó y para todos contribuyó con
fondos. Fue una de sus más meritorias obras y por la cual
merece el eterno agradecimiento de nuestro pueblo.
Escribió
mucho, incansablemente, publicó casi todos sus trabajos,
colaboró en numerosas publicaciones de la época, aun en
órganos tan distanciados en apariencias de sus actividades
como son: La Revista del Foro, la Gaceta Musical de la
Habana, la Revista de la Asociación Filatélica Cubana, la
Revista de la Asociación Eléctrica y de Electricistas de
Cuba, Cuba y América, el Boletín de la Asociación de
Maestros de Azúcar y Destiladores de la Isla de Cuba y en
los numerosos periódicos que se publicaron en sus días.
De todo sabía y sobre todo escribía aquel hombre de pequeña
estatura, de andar rápido. Uno de sus mas sobresalientes
discípulos, el que luego fuera el inolvidable profesor
Federico Grande Rossi, nos ha dejado este retrato del Dr.
Antonio Gordon:
"Llega el estudiante a la clase de Fisiología y ve
un hombre pequeño, rubio, de ojos azules, de cara
inglesa, como su apellido, de fisonomía muerta, que
se sienta a la mesa, cruza las piernas, coloca las
dos manos sobre el tapete y pronuncia 7,200 palabras
en 60 minutos sin mover más que los labios, que
empieza la lección resumiendo ligeramente la
anterior y la concluye indicando a grandes rasgos lo
que dirá al día siguiente.
El hombre modesto y despreocupado.
Usa larga levita
negra y chaleco abotonado hasta las orejas. Siempre
anda a escape y con un gran paquete de libros bajo
el brazo" (1).
Tal era el aspecto físico de este hombre que con un poco más
de firmeza de carácter y un poco más de concentración en sus
estudios, hubiera podido ser uno de los más grandes cubanos
de su tiempo. Hecho a la Universidad de la Habana, le faltó
valor moral para resistir, cuando por la orden 166 del
Gobierno Interventor fue despojado de su cargo. Interrumpió
su vida desde ese momento. No pudiendo emprender una nueva,
se recluyó en su hogar del que solo salía para atender
urgentes necesidades y murió moral y materialmente el día 8
de febrero de 1917.
Hijo de comerciantes, fue el fundador de una dinastía de
médicos, sobresaliendo su hijo Antonio de Gordon y Bermúdez
que fuera también profesor de la Universidad y su nieto
Antonio de Gordon y Osorio, dedicado con éxito notable a la
práctica médica y sobre todo al estudio de la especialidad
de Vías Digestivas.
En la
Universidad de la Habana, en la Academia de Ciencias
Médicas, Físicas y Naturales de la Habana y en la Sociedad
de Estudios Clínicos resonaran siempre las palabras con que
le despidiera uno de sus mas queridos discípulos. ¡Duerme
en paz, querido maestro! ¡Tu
cuerpo atravesó el pórtico en cuyo frontispicio esculpido
esta Ianus sum pacis, pero tu espíritu vive con nosotros; tu
efigie pende ya de estos muros, testigos de tus pasadas
glorias; tus enseñanzas las recordaremos mientras vivamos; y
tu ejemplo será trasmitido a la posteridad con el cariño que
te captaste por tu noble corazón!(
|
**
EL
curso académico que en realidad fue fatídico para los cubanos
primero y los españoles depués-pues el estado español reconoció
el grave e inhumano error que se había perpetrado en la juventud
cubana- fue el de 1871-1872. Los eventos a través de los cuales 8 estudiantes de primer año
de medicina de la Universidad de La Habana fueron “linchados por
fusilamiento” no correspondían al curso de 1870-1871. Nótese,
sin embargo, que en ninguna parte de esta historia o de una
similar que apareció en 1997 (haga link al , los historiadores
del Dr Gordon han dado fé de la relación que existía por su
esposa, María del Carmen Bermudez y Gonzalez de la Piñera con
dos de los estudiantes en el proceso del 23 al 27 de noviembre,
1871. EL uno fue el fusilado, Anacleto Bermúdez y el otro fue su
hermano encarcelado primero en La Habana y deportado a Ceuta,
Esteban Bermúdez.)
Bibliografía
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-
Huguet, Luís. Breves apuntes
sobre el Dr. Antonio de Gordon y de Acosta, por Luís
Huguet y López. Habana, Imp. El Siglo XX, 1917.
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Acosta. (1848-1917). En: (El Eco Científico, Año V,
número 1, ene. 1926, p.7-15).
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1893, paginas 121-122).
-
Le Roy, Jorge. Elogio del Dr. Antonio
Gordon y de Acosta. En: (El Eco Científico, año II, núm.
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febrero de 1917. En: (Anales de la Real Academia de Ciencias
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-
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análisis químico e histológico de la sangre en el Beriberi.
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estado mental de D.R.Q. en causa por hurto. En: (Anales
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Gordon, Antonio de: Informe en un
caso de responsabilidad médica. Fractura de la pierna
seguida de gangrena. En: (Anales Acad. Cienc. Med., Fis. y
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caso muerte después de contusiones y suspensión. En (Anales
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Gordon, Antonio de: Informe en causa
por heridas del negro Francisco Congo (Herida de cráneo),
En: (Anales Acad.
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Gordon, Antonio
de: Informe en causa contra don José D. por maltrato de
los negros Hermenegildo y Manuel. En: (Anales Acad. Cienc.
Med., Fis. y Nat., tomo XIII, 1876, p. 438-440).
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Gordon, Antonio
de: En el estado actual de la ciencia no puede
preferirse la vacuna de ternera a la de brazo Tesis del
Doctorado leída y sostenida por. D. Antonio de Gordon y
de Acosta. Habana, Imp. Los Cantabros, 1876, 22 Págs.
-
Gordon, Antonio
de: Informe sobre la naturaleza de las manchas
observadas en unos machetes. En: (Anales Acad. Cien Med.,
Fis. y Nat, tomo XIV, 1*77. p. 476-481).
-
Gordon. Antonio
de: Discurso de presentación pronunciado por el Dr.
D. Antonio de Gordon en la Universidad Literaria de la
Habana. el 30 de septiembre de 1877 en el acto de conferir
la investidura de Licenciado a varios jóvenes. En: (Crónica
Médico Quirúrgica de la Habana, año III, núm. 11, nov. 1877,
p. 531-535).
-
Gordon, Antonio
de: Informe acerca de las causas del mefitismo de la
galería subterránea del Cementerio de Colón. En: (Crónica
Médico Quirúrgica de la Habana. año V. núm. 1, enero, 1879,
p. 7-10, 67-70).
-
Gordon, Antonio
de: Lecciones de Historia de la Medicina dadas en la
Universidad de La Habana en el curso de 1878-1879 En: (La
Propaganda Científica. Habana. tomo II, ene. 1879, p. 21-24,
45-48).
-
Gordon, Antonio
de. Contestación a varios artículos del Sr. Dr. Mauricio
Fortes, publicados en números anteriores de "La Propaganda
Científica" consagrados los unos a atacar la cremación: los
otros a vindicar a Moisés y demás escritores bíblicos de los
supuestos ataques del Dr. Gordon. En: La Propaganda
Científica. tomo II, 1879, páginas 193-201).
-
Gordon, Antonio
de: Discurso pronunciado por el Dr. Antonio de Gordon y
de Acosta como padrino de diez y ocho alumnos en el solemne
acto de recibir la investidura de licenciados. En: (La
Propaganda Científica. tomo II, 1879, p. 313-317).
-
Gordon, Antonio
de: Informe en un caso de muerte por sevicia y de
responsabilidad profesional. En: (Anales Acad. Cienc Med.,
Fis. y Nat., tomo XV, 1879, p. 465-469).
-
Gordon, Antonio
de: Consulta sobre responsabilidad médica en caso por
lesiones. En: (Anales Acad. Cienc. Med.. Fis. y Nat., tomo
XVI, 1880, páginas 455-456).
-
Gordon, Antonio
de: Presentación de cuatro hematozoarios encontrados en
el corazón de un perro sometido a experimentos fisiológicos.
En: (Anales Acad. Cienc. Med.. Fis. y Nat, tomo XVI, 1880,
p. 455).
-
Gordon, Antonio
de: El método general adoptado hoy para la investigación
de los alcaloides en los envenenamientos. Llena los
requisitos de la ciencia? Tesis para el doctorado (de
Farmacia) leída y sostenida el día 15 de junio de 1880.
Habana, Imp. del Directorio, 1880, 23 Págs..
-
Gordon, Antonio
de: Procederes que deben seguirse en los análisis
científicos de las aguas minerales naturales, tanto en el
manantial como en el laboratorio. Tesis para el Doctorado
(Facultad de Ciencias, Sección de Física). Leído y sostenido
el día 20 de septiembre de 1880 por el Dr. Antonio de Gordon
y de Acosta. Habana, Imp. "El Cosmopolita", 1880, 24 págs.
-
Gordon, Antonio
de: Informe referente a si las lesiones inferidas a un
sujeto y calificadas de simples fueron la causa de su
muerte. En: (Anales Acad. Cienc. Med., Fis. y Nat., tomo
XVIII, 1881, paginas 430-433).
-
Gordon, Antonio
de: Informe acerca de un caso de envenenamiento por el
opio. En: (Anales Acad. Cienc. Med., Fis. y Nat., tomo
XVIII, 1881, páginas 276-277).
-
Gordon, Antonio
de: El primer ruido fisiológico del corazón. Habana.
Miguel Alorda, 1882, 33 págs.
-
Gordon, Antonio
de: Discurso pronunciado por Don Antonio de Gordon y de
Acosta en la solemne apertura del curso de 1882 a 1883.
Habana, Imprenta "La Antilla", 1882, 48 págs .
-
Gordon, Antonio
de: Informe en un caso de muerte por lesiones múltiples.
En: (Anales Acad. Cienc. Med., Fis. y Nat., tomo XIX, 1882,
p. 291).
-
Gordon, Antonio
de: Informe sobre el estado mental de un procesado por
asesinato. En: (Anales Acad. Cienc. Med., Fis. y Nat, tomo
XX, 1883, p. 180-185).
-
Gordon, Antonio
de: Oración inaugural pronunciada en la solemne apertura
del curso académico de 1883 a 1884 (Escuela de Agricultura).
Guanabacoa, Imp. Revista de Almacenes, 1883, 69 págs.
-
Gordon, Antonio
de: Informe relativo a los "Estudios fisiológicos de los
sentidos" por el Dr. Manuel V. Montenegro. En: (Anales Acad.
Cienc. Med., Fis. y Nat, tomo XXI, 1884, p. 88-92).
-
Gordon, Antonio
de: Ampliación de un informe sobre degeneración mental
en caso por homicidio. En: (Anales Acad. Cienc. Med., Fis. y
Nat. tomo XXI, 1884, p. 123-124).
-
Gordon, Antonio
de: Informe acerca de una fractura de fémur confundida
con otros casos. En: Anales Acad. Cienc. Med., Fis. y Nat,
tomo XXII, 1885, p. 363-364).
-
Gordon, Antonio
de: Segundo informe sobre el estado mental de un
procesado. En (Anales Acad. Cienc. Med., Fis. y Nat, tomo
XXIII, 1887, páginas 518-519).
-
Gordon, Antonio
de: Informe sobre una nueva obra de Legislacion
Sanitaria de la Isla de Cuba remitida por el Dr. Antonio
Vesa y Fillat para optar al título de Corresponsal. En:
(Anales Acad Cienc. Med., Fis. y Nat.tomo XXVI, 1889, p.
515).
-
Gordon, Antonio
de: Informe sobre la obra de Anatomía Humana y
Embriología del Dr. F. Millar y Guillén. En: (Anales Acad.
Cienc. Med., Fis. y Nat, tomo XXVII, 1890, p. 388-394).
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Gordon, Antonio
de: Lecciones de Fisiología Celular. Habana, Imp. y Pap.
"La Poesía", 1892, 202 páginas.
-
Gordon, Antonio
de: Curso de Fisiología del Doctor Antonio de Gordon y
de Acosta. Conferencia de Fisiología Celular y Generalidades
de Fisiología Humana recogidas y arregladas conforme al
programa oficial por el alumno Pablo Valencia y Forns.
Habana, Imp. El Areolito, 1891. 262 págs.
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Gordon, Antonio
de: Informe sobre el tratado de "Técnica Anatómica" por
el Dr. José L. Yarini. En: (Anales Acad. Cienc. Med., Fis. y
Nat., tomo XXX, 1894, p. 568-582).
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Gordon, Antonio
de: Medicina Indígena de Cuba y su valor histórico. En:
(Anales Acad. Cienc. Med., Fis. y Nat., tomo XXXI, 1894, p.
280-316).
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Gordon, Antonio
de: Los Incendios, los Bomberos y la Higiene. Trabajo
leído en la sesión celebrada por la Sociedad de Higiene de
La Habana el dia 5 de julio de 1894. Habana, Imp. La
Moderna,1894.
-
Gordon, Antonio
de: Higiene del ciclismo en Cuba. Discurso leído en la
sesión celebrada el día 9 de febrero de 1894 (en la Sociedad
de Higiene) por el vocal Dr. D. Antonio de Gordon. Habana,
A. Miranda, 1894, 16 págs. También publicado en: (Repertorio
Médico Farmacéutico, año V, núm. 3, marzo 1894, p. 1-84).
-
Gordon, Antonio
de: La Iglesia y la cremación. Discurso leído en la
Sociedad de Higiene de La Habana en la sesión celebrada el
11 de diciembre de 1893. En: (Repertorio Médico
Farmacéutico, año V, núm. 1, enero, 1894, p. 1-13).
-
Gordon, Antonio
de: Discurso leído en el Colegio de Farmacéuticos de la
Habana el día 29 de septiembre de 1895. Habana, Imp. La
Constancia,1895. 23 págs.
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Gordon, Antonio
de: Discurso de contestación al de ingreso del Dr.
Enrique Acosta. En: Crónica Médico Quirúrgica, tomo XXII,
1896, p. 33-37.
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Gordon, Antonio
de: Discurso del Sr. Dr. Antonio de Gordon y Acosta,
Presidente de la Real Academia. Sesión solemne del 19 de
mayo de 1896. Habana, Imp. "El Fígaro' , 1896, 36 págs.
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Gordon, Antonio
de: Discurso de presentación del Dr. Cesáreo Fernández
Losada, académico de mérito. 21 de febrero de 1897. Anales
Acad. Cienc. Med., Fis. y Nat., tomo XXXIV, 1897, p. 7-56).
-
Gordon, Antonio
de: La viabilidad legal y la fisiológica. Habana, Imp.
La Universal, 1897, 42 págs.
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Gordon, Antonio
de: Discurso leído el día 29 de noviembre de 1896, en el
acto de apertura del Primer Dispensario para niños pobres de
La Habana. Habana, Imp. Revista de Almacenes, 1896, 25 págs.
-
Gordon, Antonio
de: Discurso leído el día 1 de enero de 1897 en el acto
de apertura del segundo Dispensario para niños pobres de La
Habana. Imprenta Revista de Almacenes, 1896, i.e. 1897.
-
Gordon, Antonio
de: Discurso leído el 6 de junio de 1897, en el acto de
apertura del Tercer Dispensario para niños pobres de La
Habana. Habana, Imp. Revista de Almacenes, 1897, 21 págs.
-
Gordon, Antonio
de: El tabaco en Cuba. Apuntes para su historia. Habana,
La Propaganda Literaria, 1897, 85 págs.
-
Gordon, Antonio
de: Discurso pronunciado en el primer aniversario del
Dispensario para niños pobres. Habana, Imp. José M. Remau,
1897.
-
Gordon, Antonio
de: La inspección médica de las escuelas. Habana, Imp.
La Universal, 1898, 61 págs.
-
Gordon, Antonio
de: La Legislación del Seguro de Vida ante la
Medicina Forense. Habana, Imp. Revista de Almacenes, 1898.
-
Gordon, Antonio
de: Indicaciones terapéuticas de la música Habana, Est.
Tip. Teniente Rey No. 23, 1899, i.e. 1898.
-
Gordon, Antonio
de: La tuberculosis en La Habana desde el punto de
vista social y económico. Habana, Imp. Militar, 1899, 32
págs. También publicado en Revista de Medicina y Cirugía,
tomo IV, 1899.
-
Gordon, Antonio
de: Consideraciones sobre la voz humana. Habana, Imp.
Militar, 1899, 40 páginas. También publicado en Rev. Med. y
Cir., tomo IV, 1899.
-
Gordon, Antonio
de: Declaremos en Cuba guerra a la tuberculosis. Habana,
Imp. Compostela, 1899, 32 págs.
-
Gordon, Antonio
de: El azúcar como alimento del hombre. Habana, Imp.
Militar, 1899, 32 págs.
-
Gordon, Antonio
de: Informe sobre traslación de restos humanos desde el
cementerio Espada al de Colón. Anales Real Acad. Cienc.
Med., Fis. y Nat., tomo XLV, 1900, p.117-125.
-
Gordon, Antonio
de: Crítica médica de nuestra obstetricia legal en
cuanto a los partos precoces y tardíos. Habana, Imp. de
Huguet, 1900.
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Gordon, Antonio
de: La legislación sanitaria escolar en los principales
Estados de Europa. Habana, Imp. La Universal, 1900.
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Gordon, Antonio
de: Datos históricos acerca de los cementerios de la
ciudad de La Habana. Imp. de J. Buguet, 1901, 40 págs.
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Gordon, Antonio
de: La radio-cultura. En: (Cuba y América, vol. VI,
abril, 1901, p. 500-501)
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Gordon, Antonio
de: El sistema Perichon para el agotamiento del bagazo.
En: (Boletín de la Asociación de Maestros de Azúcar y
Destiladores de la Isla de Cuba, año I, marzo 15, 1902, p.
33-36).
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Gordon, Antonio
de: El alambique de destilación continua de
Esteve-Bernard. En: (Boletín de la Asociación de Maestros de
Azúcar y Destiladores, de la Isla de Cuba, año I, marzo 15,
1902, p. 36-38).
-
Gordon, Antonio
de: La filatélica en el presente. En: (Revista de la
Sociedad Filatélica Cubana, año I, mayo 1902, p. 17-18).
-
Gordon, Antonio
de: La tuberculosis y los sellos de correo. En: (Revista
de la Sociedad Filatélica Cubana, año I, agosto 1902, p.
65-66).
-
Gordon, Antonio
de: Progresos en el alumbrado eléctrico incandescente.
En: (Revista de la Asociación Eléctrica y de Electricistas
de Cuba, año I, mayo 20, 1903, p. 52-54).
-
Gordon, Antonio
de: La telegrafía sin hilos en los días que transcurren.
En: (Revista de la Asociación Eléctrica y de Electricistas
de Cuba, año I, mayo 20, 1903, p. 61-63).
-
Gordon, Antonio
de: Reglas indispensables para la instalación de los
pararrayos. En: (Revista de la Asociación Eléctrica y de
Electricistas de Cuba, año I, mayo 20, 1903, p. 58-60).
-
Gordon, Antonio
de: La música de olores y el concierto de perfumes. En:
(Gaceta Musical de La Habana, año I, núm. 4, enero, 1904.
-
Gordon, Antonio
de: Reflexiones médico forenses acerca de la edad fijada
por la ley para la celebración del matrimonio En: (Revista
del Foro, 1905, p. 156-166 y 197-204)
-
Gordon, Antonio
de: Sobre el suicidio (al entregar al Dr. Jorge Le Roy
el premio de Medicina Legal. En: (Anales Acad. Cienc. Med.,
Fis. y Nat., tomo XLIV, 1908, p. 825-829).
-
Don Antonio Gordon solicita
simultanear estudios de la Facultad de Farmacia con los de
Medicina. Habana, 1868, Archivo Nacional, Fondos de
Instrucción Pública, legajo 210, núm. 13329.
Documentos
-
Documento que trata de una comunicación del
Rector de la Universidad dando cuenta del donativo hecho por
D. Antonio Gordon de un laboratorio de Química para
uso de la Facultad de Medicina. Habana, 1870, Archivo
Nacional, Fondos de Instrucción Pública, legajo E47, núm.
47825.
-
Acta de grado de Licenciado en Medicina y
Cirugía de Don Antonio de Gordon y Acosta. Habana,
1871. Archivo Nacional, Fondos de Instrucción Pública, Leg.
238, núm. 15104.
-
Expediente promovido por D, Antonio María
Gordon y Acosta en solicitud de recibir en esta
Universidad el Grado de Doctor en la Facultad de Medicina.
Habana, 1875. Archivo Nacional. Fondos de Instrucción
Pública, leg. 764, número 48401.
-
Expediente promovido por los Sres. Cándido
González, Antonio Gordon, José Yarini, José Beato y
Dolz, Manuel A. Aguilera, Pablo Valencia en solicitud de la
cátedra de Obstetricia que se encuentra vacante. Habana.
1876. Archivo Nacional Fondos de Instrucción Pública. Leg.
319, número 18637.
-
Expediente promovido por Real Orden
remitiendo a informe la instancia documentada de D.
Antonio Gordon en solicitud de que se le permita
revalidar en la Universidad de esta Capital el grado de Dr.
en Medicina y Cirugía que obtuvo en el Colegio de Nueva
Granada. Habana 1876, Archivo Nacional. Fondos de
Instrucción Pública. Legajo 770, número 48724.
-
Expediente promovido por D. Antonio
Gordon para que se le expida título de Doctor en la
Facultad de Medicina y Cirugía. Habana, 1876. Archivo
Nacional. Fondos de Instrucción Pública Legajo 770, número
48727.
-
Expediente promovido por D. Antonio
Gordon y Acosta en solicitud de matricularse en ler. año
de la Facultad de Farmacia. Habana, 1876. Archivo Nacional.
Fondos de Instrucción Pública. Legajo 770, número 48726.
-
Expediente promovido por Antonio Gordon
solicitándose matricularse en la asignatura de práctica
farmacéutica cursándola al mismo tiempo que las que estudia.
Habana, 1878. Archivo Nacional. Fondo de Instrucción
Pública. Legajo 776, núm. 49110.
-
Expediente promovido por D. Antonio María
de Gordon y Acosta en solicitud de matricularse en ler.
año de Derecho. Habana, 1878. Archivo Nacional. Fondos de
Instrucción Pública. Legajo 775, núm. 49002.
-
Expediente promovido por D, Antonio María
de Gordon y Acosta solicitando se le admita al grado de
Doctor en Farmacia con dispensa de la asignatura de Historia
de la Farmacia. Habana, 1879. Archivo Nacional de Fondos de
Instrucción Pública. Legajo 360, núm.. 21026.
-
Expediente promovido por D. Antonio María
Gordon, catedrático de la Facultad de Medicina relativa
a un laboratorio que ha regalado con destino a la enseñanza
de la asignatura de Fisiología. Habana, 1879, Archivo
Nacional. Fondos de Instrucción Publica. Legajo 778, num.
49195.
-
Expediente promovido por D. Antonio María
Gordon y de Acosta solicitando se le admitan los
derechos del grado de Licenciado de la Facultad de Ciencias.
Habana, 1879. Archivo Nacional. Fondos de Instrucción
Pública. Legajo 360, num. 21028.
-
Hoja de servicios del catedrático Don
Antonio Gordon y de Acosta, Habana, 1879. Archivo
Nacional. Fondos de Instrucción Pública. Legajo 379, num.
22116
-
Documentos que tratan de la solicitud que
presenta D. Antonio de Gordon y de Acosta para ser
admitido a los ejercicios de grado de Ldo. en Ciencias.
Habana, 1879. Archivo Nacional. Fondos de Instrucción
Pública. Legajo 385, núm. 22725.
-
Expediente promovido por D. Antonio María
Gordon y de Acosta solicitando se le expida título de
Ldo. en Farmacia. Habana, 1879. Archivo Nacional. Fondos de
Instrucción Pública. Legajo 777, num. 49176.
-
Expediente promovido por el Ilmo. Sr. Rector
de la Universidad pidiendo una recompensa para el
Catedrático Dr. Antonio de Gordon y de Acosta.
Habana, 1880. Archivo Nacional. Fondos de Instrucción
Pública. Legajo 339, num. 22959.
-
Expediente promovido por el Dr. Antonio
Gordon y de Acosta solicitando como gracia especial el
simultanear las asignaturas de Derecho Civil, Mercantil y
Penal correspondientes al primer grupo de la Facultad,
sección de Administrativas con las de Hacienda Pública,
Derecho Mercantil y Penal Comparado. Habana, 1880. Archivo
Nacional. Fondos de Instrucción Pública. Legajo 393, numero
22979.
-
Documentos que consta la enumeración de los
servicios prestados por el Dr. Antonio de Gordon y de
Acosta a la Facultad de Medicina. Habana, 1880. Archivo
Nacional. Fondos de Instrucción Pública. Legajo 409, num.
23902.
-
Expediente promovido por D. Antonio María
de Gordon y de Acosta solicitando se le expida título de
Licenciado en la Facultad de Ciencias, sección de las
Físicas. Habana, 1880. Archivo Nacional. Fondos de
Instrucción Pública. Legajo 393, número 22987.
-
Expediente promovido por D. Antonio
Gordon solicitando se le señale día y hora para la
investidura de Doctor en Ciencias, sección de las Físicas.
Habana, 1880, Archivo Nacional. Fondos de Instrucción
Pública. Legajo 393, núm. 22988.
-
Expediente promovido por el Dr. Antonio
Gordon y de Acosta solicitando se le expida título de
Doctor en Ciencias. Habana, 1880. Archivo Nacional de Fondos
de Instrucción Pública. Legajo 393, núm. 22990.
-
Expediente promovido por D. Antonio María
Gordon y de Acosta solicitando se le señale día y hora
para recibir la investidura de Doctor en Farmacia. Habana,
1880. Archivo Nacional. Fondos de Instrucción Pública.
Legajo 781, numero 49333.
-
Documentos que constan de la hoja de
servicios del Dr. Antonio Gordon y de una instancia
en que este solicita ascenso en la Facultad de Medicina y
Cirugía en que es Catedrático. Habana, 1881. Archivo
Nacional. Fondos de Instrucción Pública. Legajo 423, núm.
24829.
-
Expediente sobre confirmación en la Cátedra
de la Universidad de la Habana del Catedrático Antonio
María Gordon y Acosta. Habana, 1886. Archivo Nacional.
Fondos de Instrucción Pública. Legajo 520, núm.
-
Expediente promovido por el Dr. Antonio
María de Gordon y de Acosta solicitando se le expida
título de Doctor en Farmacia. Habana, 1888 Archivo Nacional.
Fondos de Instrucción Pública. Legajo 393, num. 22974.
-
Expediente promovido por el Rector de la
Universidad manifestando que Antonio María Gordon y de
Acosta solicita la investidura de Doctor. Habana, 1890.
Archivo Nacional. Fondos de Instrucción Pública. Legajo 581,
num. 35541.
-
Expediente promovido por el Rector de la
Universidad por solicitud de los Dres. Bango, Cubas, Gordon
y Valencia en la categoría de término de la Facultad de
Medicina. Habana, 1892. Archivo Nacional, Fondos de
Instrucción Pública. Legajo 615, núm. 37621.
-
Documentos que trata del nombramiento de
habilitado de la Escuela Normal de Maestros a favor del
Dr. Antonio de Gordon y de Acosta. Habana, 1892. Archivo
Nacional. Fondos de Instrucción Pública. Legajo 906, num.
55683.
-
Expediente promovido por D. Antonio
Gordon en solicitud de investidura del grado de Doctor
en Medicina. Habana, 1893. Archivo Nacional. Fondos de
Instrucción Pública. Legajo 634. número 38740.
-
Expediente promovido por D. Antonio
Gordon en solicitud de permuta de Cátedra. Habana, 1894.
Archivo Nacional. Fondos de Instrucción Pública. Legajo 644,
núm. 39143.
-
Expediente en que se nombra habilitado de
esta escuela al Dr. Antonio Gordon y de Acosta.
Habana, 1895. Archivo Nacional. Fondos de Instrucción
Pública. Legajo 986, núm. 61770.
-
Documentos sobre nombramiento de vocales de
la Junta de Examen de Cirugía Dental a D. Antonio Gordon
y D. Francisco Muller. Habana, 1898. Archivo Nacional.
Fondos de Instrucción Pública. Legajo1 675, núm. 42775.

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