Fecha: 05 de
enero, 2008
De: Jaime R. Torres <torresj@ torresj@mailandnews.com>
Nota
editorial- Recientemente la prensa estadounidense
reportó una epidemia de Cocciciodomicosis en el
staff penintenciario y los reclusos de una
instalacion carcelaria localizada en la Valle de San
Juaquín en California.
Ahora vemos aqui un brote de legionelosis en una
prisión en la península Ibérica. Recuerdo unos
letreros que abundan en la cuba contemporanea
alegando que : En el mundo mueron diariamente 10,000
niños de hambre, ninguno en Cuba." Quizás debemos de
pedir que promulguen otras pancartas y letreros con
un lema paralelo: " En cualquier país hay epidemias
en las cárceles, pero ninguna en Cuba." Será porque
en Cuba no hay cárceles? Será porque en Cuba no hay
una problació carcelaria a considerar? Quizás porque
los presidiarios en Cuba están tan abandonados que
sus dolencias numca llegan a una prensa oficialista
sorda y muda.
La prisión de
Zuera, el centro penitenciario de referencia en
Aragón y
uno de los mayores de España, está registrando un
nuevo brote de
infección por _Legionella_. Afecta a cinco internos.
Es el cuarto que
se registra desde finales del año 2003, lo que
arroja una media de un
brote por legionelosis en esta prisión cada año.
Esta incidencia sanitaria se produce, además,
menos de dos años después de que la directora
general de Instituciones Penitenciarias, Mercedes
Gallizo,
anunciara un costoso plan de obras para prevenir
precisamente que se repitieran los brotes de
legionelosis en este centro penitenciario.
Con los ecos
del brote de legionelosis que se produjo en los
primeros meses de 2006, Gallizo aseguró que ese
mismo año se iban a invertir 1,8 millones de euros
en obras en la red de conducciones del agua
sanitaria en este complejo. Se aseguró que eran unos
trabajos dirigidos precisamente a eliminar ciertos
puntos vulnerables a los que se achacaba la
frecuencia con la que se producían brotes de este
tipo.
Casi dos años
después y a pesar de las medidas divulgadas a
principios de 2006, la prisión de Zuera estrena año
con nuevos casos de legionelosis. El Ministerio del
Interior informó de él ayer, a través
de un comunicado en el que afirmó que ya ha
comunicado la infección a las autoridades sanitarias
aragonesas. También explicó que las obras anunciadas
a principios de 2006 no están totalmente terminadas,
pero casi: están ejecutadas en un 98 por ciento en
estos momentos.
Según la
versión oficial, son cinco los internos que han
tenido que
ser hospitalizados tras haberles sido diagnosticada
neumonía provocada por la bacteria _Legionella_.
En el mismo
comunicado se explicó que el centro penitenciario ha
iniciado los protocolos de actuación que establece
la legislación vigente para atajar el brote. Estos
procedimientos reglados incluyen la recogida de
muestras del agua y del cloro en los acumuladores de
la red de tuberías y en las celdas de los afectados.
También se está procediendo a la desinfección
térmica y química de toda la red de agua del centro
penitenciario.
También se
explicaba en el comunicado que los centros
penitenciarios construidos antes de 2003, año en el
que entró en vigor la Ley contra la legionelosis, no
se ajustan a los requerimientos que obliga la actual
normativa. Es el caso de la prisión de Zuera, motivo
por el que se emprendieron las obras de reforma de
la red de agua sanitaria tras el anterior brote de
legionelosis.
Desde finales
de 2003, diecinueve internos de la prisión de Zuera
han resultado afectados por legionelosis.