Las autoridades indonesias anunciaron hoy la
víctima mortal número cien de la influenza aviaria y la sexta
tan sólo en enero, cuando la epidemia cobra fuerza en el país y
entidades como la Organización de las Naciones Unidas para la
Agricultura y la Alimentación (FAO) renuevan la alerta mundial.
Un portavoz del Ministerio de Sanidad de
Indonesia indicó a los medios de comunicación que los análisis
de laboratorio confirmaron la presencia del virus H5N1, la más
mortífera de las cepas de la influenza aviaria que se conocen,
en el cuerpo de la fallecida.
El funcionario señaló que la última víctima
mortal ha sido una mujer indonesia de 23 años, procedente del
distrito de Bekasi, en la provincia de Java Occidental, que
falleció el domingo.
Ese mismo día, un niño de nueve años,
residente en las afueras de Yakarta y que enfermó el 16 de enero,
perecía en el Hospital Sulianto Saroso de la capital,
especializado en enfermedades infecciosas.
Las autoridades sanitarias todavía no han
establecido las causas del contagio de ambas personas, aunque
hasta la fecha la casi totalidad de los casos estudiados
ocurrieron mediante el contacto directo con aves infectadas.
Indonesia, que comenzó su cuenta de
fallecidos por la influenza aviaria con 13 casos en 2005, a los
que sumó 45 en 2006 y otros 37 en 2007, ha arrancado el año con
seis fallecimientos, todos ellos en la isla de Java, la más
poblada del país.
Los casos corresponden a personas jóvenes y
de mediana edad, siendo el menor un niño de ocho años, residente
en Tangerang, a unos 50 kilómetros al oeste de Yakarta, que
murió el 18 de enero.
El primer contagio humano en meses en
Indonesia se detectó en Tangerang el pasado mes de octubre y
desde entonces ocho vecinos del lugar han enfermado, de los que
siete han muerto.
La epizootia afecta a 31 de las 33 provincias
del país y se ha convertido en endémica en las islas de Java,
Sumatra y Bali, así como en la región meridional de las Célebes.
Pero el problema no se reduce a ese
archipiélago asiático, Alemania, Bangladesh, Benin, China,
Egipto, India, Irán, Israel, Myanmar (Birmania), Polonia, Rusia,
Ucrania, Tailandia, Turquía y Vietnam han sufrido nuevos brotes
de H5N1 desde diciembre de 2007, aunque hasta la fecha ninguna
víctima mortal.
'Los recientes brotes demuestran que el virus
H5N1 continúa siendo una amenaza mundial que requiere una
estrecha vigilancia y un gran esfuerzo para combatirlo',
advirtió el jefe de veterinarios de la Organización de las
Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO),
Joseph Doménech, hace cinco días.
Indicó que se había avanzado mucho desde que
reapareció la afección en el mundo, a finales de 2003 en China,
pero apuntó que 'la crisis (...) está lejos de haber terminado y
continúa siendo particularmente preocupante en Indonesia,
Bangladesh y Egipto, donde el virus se encuentra profundamente
afianzado'.
Aunque 'el virus no se ha vuelto más
contagioso para los humanos', según la FAO, sí han aparecido
nuevas variantes del H5N1 en Indonesia y ello podría suponer que
las vacunas animales que el Gobierno utiliza en su cabaña pueden
no proteger completamente.
El mayor temor de los expertos es que el H5N1
mute y adquiera la facultad de transmitirse de persona a
persona, lo que provocaría una pandemia con millones de muertos.
La lista mundial de la gripe aviar de la
Organización Mundial de la Salud (OMS) comienza con Azerbaiyán
(5 muertos) y sigue con Camboya (7), China (17), Egipto (19),
Indonesia (99, no incluye el último caso), Irak (2), Laos (2),
Nigeria (1), Tailandia (17), Turquía (4) y Vietnam (48).