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El Dengue en Bolivia
El Niño despierta la voracidad
del mosquito
REPORTAJE:
BOLIVIA
MABEL AZCUI - La Paz - 02/03/2007
Las inundaciones causadas por
el fenómeno climático llamado El Niño, que este año ha azotado a
Bolivia con especial virulencia, han despertado el fantasma de
las enfermedades infecciosas. Entre ellas, la malaria y, sobre
todo, el dengue, que vuelve voraz a las ciénagas bolivianas.
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Varios animales se refugian en la única franja de tierra tras la
inundación en Beni.-
AP |
En su variante hemorrágica, ha causado ya la
muerte de una persona en Santa Cruz, mientras otras cinco están bajo
tratamiento.
Son parte de los más de 1.800 casos de
dengue registrados en el país, según ha confirmado el responsable
nacional del control de enfermedades por transmisión, Juan Carlos Arraya.
Arraya, médico epidemiólogo, señala que el
aumento de casos de dengue está dentro de lo previsible en las áreas de
riesgo, como las ciudades de Santa Cruz (con 770 casos), Cobija (210) y
Trinidad (100), además de Cochabamba y otras.
El principal temor que despierta esta
enfermedad endémica en algunas zonas de Bolivia es que las sucesivas
picaduras ?de un año a otro? y de distintas variedades del virus en una
misma persona pueden causar el dengue hemorrágico, el más mortífero y de
difícil control médico.
En Santa Cruz se han registrado ya unas tres
epidemias en los últimos años y en 2007 se teme un incremento del dengue
hemorrágico.
Con todo, lo peor puede estar por llegar.
“El dengue es una enfermedad urbana, pues los focos de reproducción se
dan en agua limpia acumulada en envases dentro de las casas y el periodo
de incubación de las larvas es de siete a 10 días”, recuerda Arraya.
El trabajo de las autoridades de salud en
las zonas endémicas está centrado en la eliminación de criaderos por
medios físicos (vaciado de recipientes) y en una campaña para que
especialmente las amas de casa no dejen durante días agua limpia en
recipientes descubiertos.
Los contenedores de agua, como los tanques
utilizados en zonas urbanas con acceso parcial al agua potable, están
siendo sometidos a limpieza con productos químicos (larvicidas),
mientras que las zonas de riesgo son fumigadas para matar a los
mosquitos adultos.
Al riesgo del dengue se une la la incidencia,
a corto plazo, de la malaria.
Las inundaciones de El Niño ?que han
afectado a más de 72.000 familias y al 65% del territorio nacional,
especialmente del noreste boliviano? y el paulatino descenso de las
aguas va a determinar un gran crecimiento de la población del mosquito
transmisor de esta enfermedad.
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