'¡Cólera!
¡Cólera! Moriremos todos'
Los habitantes de
Nápoles temen por su salud ante la
acumulación de toneladas de basura en
las calles.
La región
italiana de Campania se encuentra
asfixiada por 15.000 toneladas de basura.
Como consecuencia de la huelga en la
recogida de deshechos, Nápoles, la
capital de la provincia, se ha
convertido en un vertedero y vive bajo
el temor de epidemias como el cólera. La
situación ha desatado una alarma no sólo
sanitaria sino también política, con un
llamamiento a las instituciones del jefe
del Estado, Giorgio Napolitano, y hasta
la propuesta de una intervención del
ejército, del presidente de la Comisión
de Defensa del Senado, Sergio De
Gregorio.
El miedo de la población ha quedado
patente en los pasquines anónimos
aparecidos en las paredes de algunos
pueblos: ¡Cólera! ¡Cólera! Moriremos
todos. La angustia no es tan lejana
si se tiene en cuenta que Nápoles fue la
última ciudad europea que padeció una
epidemia de cólera en 1873. |

Un grupo
de personas camina entre la basura en
San Giorgio a Cremano, cerca de Nápoles-
EFE |
La situación es tan
grave que las autoridades italianas han
declarado el estado de emergencia. Pero se trata
de una emergencia crónica, pues dura desde hace
trece años. De hecho, hay nombrado desde
entonces un comisario extraordinario para estas
situaciones.
El calor de los
últimos días y una acumulación mayor de la
habitual ha hecho la situación insostenible. En
Nápoles, según el diario Corriere della Sera,
se calcula que hay en estos momentos unas 2.600
toneladas de basura amontonadas en vertederos
donde las ratas corren tranquilamente. El
alcalde de Frattamaggiore, Francesco Russo,
decretó ayer el cierre de los mercados a cielo
abierto y de las escuelas, lo que ha dejado en
casa a diez mil estudiantes.
Un análisis de la
Organización Mundial de la Salud (OMS),
publicado por el diario Il Sole 24 Ore.,
señala que en 196 municipios de la región la
salud está en grave riesgo y en ocho de ellos la
tasa de mortalidad es mayor que en el resto del
país debido a la contaminación de las aguas.
Faltan vertederos
Los ciudadanos,
desesperados por el hedor, prenden fuego a las
montañas de desechos, pero esto origina a su vez
otro problema sanitario por la emisión de
dioxinas y otras sustancias cancerígenas. Pese a
estar prohibido, en lo que va de semana se ha
prendido fuego a 260 cúmulos de basura en la
ciudad de Nápoles, la mitad de los cuales
tuvieron que ser sofocados por los bomberos.
Las razones de esta
situación las explica en una entrevista en La
Repubblica, el presidente de la Junta
Regional de Campania, Antonio Bassolino. En su
opinión, la ley ha obligado al cierre de varios
vertederos obsoletos sin que se hayan construido
otros nuevos. En este momento, sólo dos están en
funcionamiento para toda la región.
En el trasfondo
existe un problema político y otro social: los
partidos han competido para ver quién ofrecía
más sin cumplir las promesas y los ayuntamientos
se han negado a albergar los vertederos en sus
términos municipales. La crisis se ramifica y
llega a la economía, después de que las
asociaciones de empresarios hayan advertido en
estos días del peligro que la basura supone para
el turismo.