Tres
hospitales de Madrid y dos de Barcelona
han empezado esta semana a probar en
voluntarios una vacuna para el mortífero
virus H5N1 de la gripe aviar, dentro de
un estudio clínico internacional en
busca de un fármaco que pueda, al menos,
reducir la mortandad en caso de pandemia.
Se trata de Valle de Hebrón y Clínico,
de Barcelona, y de los madrileños 12 de
Octubre, Clínico San Carlos y La
Princesa, que reclutan, vacunan y
controlan a 1.500 voluntarios sobre un
total de 5.052 de los seis países que
participan con España: Alemania, Holanda,
Suecia, Rusia, Francia y Estonia. La
gripe aviar ha afectado en todo el mundo
a 205 personas, de las que 113 han
muerto.
Aunque de momento el virus sólo se
contagia de ave a persona, la
Organización Mundial de la Salud (OMS)
ha alertado de que podría fácilmente
mutar y transmitirse entre humanos y
provocar una epidemia mundial de gripe.
Los investigadores para este estudio del
Valle de Hebrón, Magda Campins, y
Clínico, Jose María Bayas, además del
representante de la dirección del
Clínico, Antoni Trilla, han pedido hoy
la colaboración de los ciudadanos para
poder llevar a cabo el ensayo, que
finalizará a principios de 2007. Pese a
subrayar que no hay necesidad de alarmar
a la población sobre la posibilidad de
que una mutación del virus permita la
infección entre humanos, estos
especialistas han destacado la urgencia
de desarrollar estrategias para afrontar
futuras amenazas.
Trilla, que ha calificado el virus H5N1,
que afecta ya a las aves europeas, de "amenaza
emergente", ha afirmado que la vacuna "es
la mejor prevención posible". Dentro del
estudio, los hospitales españoles, los
más ensayos aportarán, son los
encargados de evaluar en sujetos sanos
de más de 18 años los posibles efectos
secundarios y la inmunogenicidad de esta
vacuna, que está siendo desarrollada por
el laboratorio GlaxoSmithKline. Las
personas que participen, y que no
recibirán ninguna compensación económica
salvo por viajes o similares, se
repartirán al azar entre un grupo que
recibirá dos dosis de la vacuna (75%) y
un grupo control, que recibirá una dosis
de la vacuna de la gripe convencional y
un placebo (25%).
"Necesitamos anticuerpos para
defendernos"
La
segunda dosis se administrará pasados 21
días de la primera visita, y durante el
estudio, tendrán lugar dos visitas más y
un contacto telefónico, mientras que a
un 10% de los voluntarios se les sacará
sangre para analizar la respuesta
inmunológica desencadenada por la vacuna.
La vacuna, que se ha fabricado siguiendo
las recomendaciones de la OMS, se
administrará fraccionada para garantizar
que sea imposible que cause la gripe y
se aplicará mediante una inyección
intramuscular junto con un adyuvante,
que potencia los efectos inmunogénicos.
El doctor De Juanes, del Hospital 12 de
Octubre, que ha participado en la
presentación del estudio clínico por
teléfono, se ha mostrado partidario de
realizar vacunaciones a una parte de la
población cuando se pueda comercializar
el fármaco.
A
su juicio, esta vacunación contribuiría
a proteger mejor a la población ante una
pandemia, ya que facilitaría una
protección temporal, de unos seis meses,
y, aunque no evitaría por completo una
infección, reduciría la mortandad y la
gravedad de los casos. Bayas ha
subrayado que si la gripe aviar empieza
a transmitirse entre humanos necesitamos
"tener anticuerpos para defendernos".
"El camino es largo y ésta seguramente
no será una vacuna definitiva, pero es
un primer paso a la espera de la
definitiva, que tardaría en llegar unos
seis meses una vez identificada la
mutación del virus, que es el tiempo que
tardarían los laboratorios en fabricarla",
ha sunrayado.
Los
responsables del estudio clínico en
España han admitido que, si se declara
una pandemia, la capacidad de producción
de la vacuna por parte de los
laboratorios no permitiría su
administración, ni siquiera a los 450
millones de europeos. En la actualidad,
ocho compañías farmacéuticas están
realizando estudios de investigación
para obtener una vacuna contra la gripe
aviar para cuando ésta mute. Los médicos
que participan en este estudio esperan
obtener pruebas concluyentes de la
eficacia de la vacuna a principios de
2007.