Toser y toser sin parar. Estornudar sin descanso. Durante mucho tiempo, los funcionarios escolares han tratado de prohibir estos sonidos de los recintos escolares, donde los estudiantes y los gérmenes en todas partes se mezclan, y la gripe común es algo tan habitual como un ejercicio de matemática.
Los esfuerzos que se realizan con regularidad para controlar la propagación de la enfermedad en las escuelas del condado Broward han aumentado en los dos últimos meses, a medida que los expertos advierten que sólo se trata de saber cuándo es que llega --si es que por fin lo hace-- la mortal gripe aviaria al territorio norteamericano.
Desde principios de este año, el distrito escolar de Broward ha estado haciendo planes para lidiar con la epidemia; analizando todos los problemas, desde almacenar utensilios higiénicos para limpiarse las manos, hasta la logística de cómo enseñarle a los estudiantes enfermos que no puedan asistir a clases durante largos períodos de tiempo.
La semana pasada, los funcionarios del distrito escolar enviaron un memorando e impresos a las escuelas en donde ofrecían consejos de higiene, como por ejemplo la manera correcta de lavarse las manos, y hacia dónde estornudar o toser si no se tiene a mano una servilleta higiénica o un pañuelo.
La respuesta: no debe hacerse en las manos, sino en la curva del codo.
''La información que estamos enviando y dando a conocer es la misma que se brinda cuando ocurre algún tipo de epidemia gripal'', dijo Keith Bromery, portavoz del distrito escolar de Broward. ``Obviamente, todavía esta epidemia no ha llegado a nuestras costas, pero todo el mundo dice que se trata únicamente de una cuestión de tiempo. Tenemos que estar preparados''.
Bromery dijo que el distrito está haciendo planes para situar a los estudiantes y los maestros en edificios fuera de las escuelas si una epidemia llega a afectar a un gran número de estudiantes y maestros.
Leah Kelly, directora ejecutiva del distrito para los servicios de ayuda a los estudiantes, dijo que jabones a base de alcohol y paños para limpiarse las manos --que por lo regular las escuelas no utilizan-- son las mejores cosas que se han empleado para enfrentar la gripe aviaria, de modo que los funcionarios están tratando de almacenar bastantes cantidades de estos artículos.
Kelly expresó que el programa que existe para enseñarle a los estudiantes que están hospitalizados o incapaces de asistir a la escuela mediante teleconferencias, podría utilizarse si los chicos están en cuarentena debido a la gripe.
Los funcionarios del distrito han sostenido reuniones con el Departamento de Salud del Condado Broward, que también se encarga de coordinar con los hospitales, los departamentos de bomberos y de policía, así como directivos de las agencias que manejan las situaciones de emergencia.
La semana pasada, funcionarios federales de educación y de la salud le advirtieron a los distritos escolares que estuvieran preparados en caso de una posible epidemia y les entregaron una lista de medidas que deben tomar. Entre ellas se destacan: buscar la manera de continuar enseñando si las escuelas se ven obligadas a cerrar, hacer que una buena higiene se convierta en un hábito antes de que una epidemia se desate y coordinar los esfuerzos con otras agencias.
Broward está estudiando sus planes actuales para enfrentarse a epidemias regulares de gripe, así como la experiencia obtenida el año pasado con la temporada de huracanes tan activa que hubo.
Kelly, que se encarga de coordinar los planes antigripe para el distrito, dijo que los padres deben sentirse tranquilos y no preocupados por las preparaciones que se están tomando.
Hace dos años, durante la epidemia conocida como SARS, el distrito sostuvo discusiones similares, observó Kelly.
Planificar para un tipo de emergencia de gran seriedad es una medida inteligente, dijo el doctor Gordon Dickinson, jefe de la División de Enfermedades Infecciosas de la Escuela de Medicina Miller, de la Universidad de Miami, y médico del Centro Médico de Veteranos