En
1985, el Dr. Biscet obtuvo su titulo
en medicina, especializado en
medicina interna, y el próximo año
llevó a cabo su primera protesta
contra las largas horas sin pago que
los médicos cubanos están forzados a
ofrecer, y fue suspendido
profesionalmente por un año del
Hospital Nacional. En 1987, comenzó
a practicar y enseñar medicina en el
Hospital Obstétrico / Pediátrico
Hijas de Galicia, en La Habana. Para
fines de la década de los 1980s, el
Dr. Biscet ya se manifestaba
abiertamente en contra del régimen
comunista cubano, y en el 1994 se le
abrió una causa donde se le acusaba
de “peligrosidad" por las
autoridades cubanas.
En
1997, el Dr. Biscet fundó la
Fundación Lawton por los Derechos
Humanos en colaboración con otros
miembros del movimiento de oposición
pacifica y llevó a cabo un estudio
clandestino sobre las técnicas de
aborto empleadas en el Hospital
Hijas de Galicia Hospital,
documentando estadísticas no
oficiales sobre las técnicas de
aborto utilizadas. En ese reporte
investigativo, dio luz al testimonio
de madres con relación a los métodos
en que sus niños eran asesinados
después de haber nacido, lo cual era
práctica común en hospitales a lo
largo de la isla. "Rivanol: un
método para destruir la vida" se
hizo público en Abril de 1998 y fue
entregado oficialmente la gobierno
cubano, con una carta a Fidel Castro
el 9 de Junio de 1998, en la que se
denunciaba al Sistema de Salud
Cubano por genocidio. Dicho estudio
fue traducido del Español al Inglés
y enviado a la Convención Sobre los
Derechos del Niño, en Ginebra,
Suiza.
En
febrero de 1998, el Dr. Biscet fue
oficialmente expulsado del Sistema
Nacional de Salud y desde entonces
no se le ha permitido practicar su
profesión de médico en su país. La
señora Elsa Morejón, esposa del Dr.
Biscet y enfermera de profesión, se
encuentra también desempleada dado
las actividades pro derechos humanos
de su esposo, razón por la que ellos
junto a su hijo adolescente fuero
expulsados de su casa en Marzo de
1998, y han tenido que depender de
la caridad de sus amistades para
subsistir.
Durante la misa histórica del Papa
en La Habana en enero de 1998, la
Fundación Lawton por los Derechos
Humanos efectuó mediante carteles,
un llamado por la liberación de
todos los presos políticos. El Dr.
Biscet ha reclamado verbalmente en
las calles por justicia ante los
tribunales donde juicios arbitrarios
han de realizarse y ha reclamado la
libertad religiosa y libertad de
expresión en expresiones públicas.
También, junto con otros grupos de
derechos humanos, la Fundación
Lawton ha intentado establecer una
escuela de desobediencia civil no
violenta. Esta organización de
derechos humanos ha enviado cartas
alrededor del mundo a médicos,
lideres religiosos, oficiales de la
ONU, organizaciones de salud, grupos
de derechos humanos y dignatarios,
solicitando solidaridad por Cuba.
La Fundación Lawton ha convenido
marchas pacificas en parques durante
el aniversario de la Declaración
Universal por los Derechos Humanos,
un documento que han repartido a
ciudadanos en la calles
mensualmente, y han denunciado
abusos de derechos humanos en La
Habana en conferencias donde la
prensa internacional ha asistido.
Una tal conferencia tuvo lugar el 26
de marzo de 1999. La Fundación
Lawton se unió a otros activistas de
los derechos humanos declarando ante
la prensa internacional que los
siguientes objetivos deberían ser
logrados en Cuba por la vía no
violenta, considerando la nación
cubana como una, incluyendo los que
residen en exilio fuera de la isla.
1.
Todos los prisioneros políticos
deben ser liberados;
2.
Todos los artículos que violan los
derechos humanos del hombre deben
ser abolidos; y
3.
La Democracia debe reestablecerse en
Cuba.
Del 7 de Junio al 7de Julio de 1999,
uno de los eventos mas
significativos de la oposición
pacifica cubana se efectuó bajo el
liderazgo e la Fundación Lawton. Un
grupo de activistas por los derechos
humanos en La Habana, iniciaron una
huelga de hambre de cuarenta días
ingiriendo solamente líquidos, para
demandar la puesta en libertad de
todos los presos políticos llamar
atención a la violación de los
derechos humanos en Cuba. Dicha
actividad se multiplicó por toda la
isla y miles de cubanos se unieron
en 54 sitios de ayuna; además sus
compatriotas en el exilio alrededor
del mundo se unieron a la ayuna en
solidaridad. Miembros de la prensa
internacional cubrieron el evento y
diplomáticos extranjeros visitaron
el pequeño apartamento en Tamarindo
34, en La Habana.
El
Dr. Biscet fue arrestado el 3 de
Noviembre de 1999 y retenido en la
prisión del Departamento Técnico de
Investigaciones localizado en las
calles Cien y Aldabó, en La Habana.
Acuerdo a al Sr. Sergio Hernández –
el abogado defensor asignado por el
Estado – los archivos mostraban que
el Dr. Biscet había sido acusado
oficialmente de los llamados
crímenes de “deshonrar símbolos
nacionales, “desorden público," e
"incitando actuación delictiva" por
los que el Fiscal del estado de la
República de Cuba pedía una
sentencia de diez.
Dos eventos estaban relacionados con
estas acusaciones. En el primero, el
22 de febrero de 1999, al Dr. Biscet
se le acusó de "conducta
inapropiada" por haber organizado
una protesta pacifica pro-vida
frente al Hospital Hijas de Galicia
en La Habana cuando él y la Sra.
Migdalia Rosado, otro activista
pacífico por los derechos humanos,
fueron golpeados salvajemente. El
director del hospital, la Dra. Laura
Fernández, y la Dra. Norma Silva,
líder del Partido Comunista,
encabezaron el ataque llevado a cabo
por una turba de médicos, ex-colegas
del Dr. Biscet. El segundo
incidente, el cual tomó lugar unos
días antes de la Conferencia
Iberoamericana en La Habana, dio
causa a que se le acusara al Dr.
Biscet de los tres crímenes
mencionados anteriormente. La
Fundación Lawton por los Derechos
Humanos y numerosos miembros de
otros grupos del movimiento de
oposición celebraron una conferencia
de prensa el 28 de Octubre de 1999
para anunciar una marcha pacifica en
La Habana para reclamar por la
libertad de todos los presos
políticos y los derechos humanos en
cuba. En esta conferencia dos
banderas cubanas se mostraron en una
posición vertical invertida como
señal de protesta por las
violaciones de los derechos humanos
en Cuba (esos activistas pro
derechos humanos que intentaron
participar en dicha marcha fueron
golpeados brutalmente por turbas al
servicio del gobierno y dos de ellos
se encuentran aun en prisión). Como
resultado de estas acusaciones el
Dr. Biscet fue sentenciado a tres
años de prisión y los sirvió en la
prisión Cuba Si cerca de Holguín,
Oriente, situada en la parte
oriental de Cuba, lejos de su casa
en La Habana, lo cual hizo las
visitas familiares extremadamente
difícil durante esos años.
El
Dr. Oscar Elías Biscet, un Cristiano
devoto, seguidor del las filosofías
de Gandi y Martín Luther King, Jr.,
ha sido detenido arbitrariamente 26
veces desde el 9 de Julio de 1998.
Este medico cubano, prisionero de
conciencia, ha sido maltratado
física y psicológicamente, sufriendo
golpizas, amenazas, humillaciones,
chantajes, intimidaciones,
interrogaciones e encarcelaciones en
celdas junto a individuos
desquiciados mentales y criminales
comunes. En varias ocasiones,
Seguridad de Estado ha intentado
someter al Dr. Biscet a exámenes
psiquiátricos en Mazorra (el
hospital psiquiátrico de La Habana)
y lo ha presionado para que salga de
Cuba, a lo que el Dr. Biscet a
respondido con que el nuca
abandonara su país.
Después de haber servido sus tres
años en prisión, a fines del 2002,
el Dr. Biscet fue puesto en libertad
y se le permitió regresar a su casa.
A penas un mes después, cuando se
preparaba para reunirse con una
delegación de activistas de derechos
humanos de Matanzas, la policía
secreta lo detuvo junto a muchos de
los delegados. Después de varios
meses en prisión, el Dr. Biscet fue
nuevamente acusado de actividades
peligrosas a la seguridad del
estado. En esta ocasión fue
sentenciado a 25 años de prisión,
el cual esta cumpliendo en la
prisión una prisión de Pinar del
Rió. Desde su llegada a dicha
prisión, se le ha castigado en una
celda y se le ha mantenido
incomunicado sin oportunidad de
visitas de su esposa.
Firme en sus demandas de justicia
hasta que Cuba logre su libertad, el
Dr. Biscet se encuentra en buen
estado de animo y espirito a pesar
de encontrarse encarcelado en una
celda tapiada y sin la luz del sol,
junto a otros tres criminales
comunes. En una reciente visita a la
prisión por parte de su madre, el
Dr. Biscet envió un mensaje a su
esposa Elsa, pidiendo que sus
hermanos y hermanas cubanos en la
isla y en el exilio se unieran en
oración con la comunidad
internacional por la libertad de
todos los prisioneros políticos y
por la libertad de expresión en
Cuba. También expreso su gratitud a
todos los que se han preocupado por
su bienestar, particularmente sus
colegas en la profesión medica.
Demandamos la libertad inmediata del
Dr. Oscar Elías Biscet, para que sus
actividades pacificas a favor de los
derechos humanos puedan continuar
junto con su batalla por la justicia
en Cuba. Urgentemente le pedimos a
todos los hombres y mujeres de buena
voluntad, la prensa internacional,
organizaciones de derechos humanos,
organizaciones por la salud y
dignatarios de naciones democráticas
que denuncien su injusta
encarcelación y las acusaciones
criminales en su contra, ante el
gobierno cubano, ya que su único
crimen ha sido honrar la Declaración
Universal por los derechos Humanos
en su propio país.