EFE
- La Habana - 15/05/2007
Disidentes cubanos anunciaron
ayer en La Habana la creación de un Consejo de Relatores de
los Derechos Humanos en Cuba para "monitorear", dijeron, los
casos de violaciones de derechos en el país.
Alrededor de 40 opositores
cubanos participaron ayer en la fundación de este Consejo
que, según sus estatutos, es una "organización independiente"
que se financiará con las contribuciones de sus miembros.
El Consejo estará formado por
disidentes de distintas tendencias y ex presos políticos,
como Roberto de Miranda, EdelJosé García y Margarito Broche,
todos del llamado Grupo de los 75, condenados en abril de
2003 y excarcelados por motivos de salud.
A ellos se añade Jorge Luis
García Pérez, Antúnez, liberado el pasado abril tras cumplir
una condena de 17 años.
El objetivo, explicó el
disidente Juan Carlos González Leiva, es "monitorear la
situación de los Derechos Humanos en Cuba mediante la acción
coordinada de la disidencia".
"Hay miembros de distintas
organizaciones, porque no vamos a excluir a nadie, no somos
excluyentes", agregó Leiva, que denunció que en el último
año la situación de los derechos humanos en Cuba "ha ido
empeorando".
Desde que el líder cubano, Fidel
Castro, delegó provisionalmente el poder en su hermano menor,
Raúl Castro, ministro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias,
el 31 de julio del pasado año, "la situación de los derechos
humanos ha empeorado en todos los sentidos", insistió
González Leiva.
A juicio de Edel José García, la
creación de este Consejo permitirá "viabilizar la
solidaridad hacia los opositores y denunciar cualquier
violación de derechos humanos que se produzca en el país".
Entre las propuestas que
analizará el Consejo figura solicitar a Estados Unidos que
vincule el número de visas para emigrantes cubanos legales
al de presos políticos en las cárceles de la isla con el fin
de "sensibilizar" al Gobierno de Cuba para que promulgue una
amnistía.
Asimismo, estudiarán la
posibilidad de establecer mecanismos de diálogo para
promover la visita a Cuba del papa Benedicto XVI.